
Gifting Made Simple
Give the Gift of ChoiceClick below to purchase a Prairie Mall eGift Card that can be used at participating retailers at Prairie Mall.Buy Gift CardHome
Antes de que te eche de menos
Coles
Loading Inventory...
Antes de que te eche de menos in Grande Prairie, AB
Current price: $12.99

Coles
Antes de que te eche de menos in Grande Prairie, AB
Current price: $12.99
Loading Inventory...
Size: Kobo eBook
*Product information and pricing may vary - to confirm current pricing, availability, shipping, and return information please contact Coles. In the event of a pricing discrepancy, the retailer's price will apply.
¿Qué estarías dispuesta a hacer por conquistar al amor de tu vida?
Desde que cumplí doce años, mi vida ha sido el sueño de muchas niñas : salir de un barrio obrero y lograr la fama, con una cara bonita como único patrimonio.
En mi caso, fui tan ingenua que no quise ver el lado negativo. Solo tenía un objetivo en mente: convertirme en una modelo de fama mundial .
Mi rutina se resumía en posar para sesiones interminables, desfilar y, pese al cansancio, acudir a fiestas en las que permitía que desconocidos me halagasen. Y yo, creyéndome la reina, no daba importancia a ciertos comportamientos : si me tocaban más de la cuenta o me invitaban a cenas privadas, no veía el peligro.
He disfrutado sin pensar en nada más que en el momento.
Pero nada es gratis.
He aprendido la lección demasiado tarde.
Y de todos los errores que he cometido, por inconsciente e ingenua, del que más me arrepiento es de haber hecho daño a la única persona que se fijó en mí sin importarle mi fama , mi dinero o mi melena rubia.
¿Qué estarías dispuesta a hacer por conquistar al amor de tu vida?
Desde que cumplí doce años, mi vida ha sido el sueño de muchas niñas : salir de un barrio obrero y lograr la fama, con una cara bonita como único patrimonio.
En mi caso, fui tan ingenua que no quise ver el lado negativo. Solo tenía un objetivo en mente: convertirme en una modelo de fama mundial .
Mi rutina se resumía en posar para sesiones interminables, desfilar y, pese al cansancio, acudir a fiestas en las que permitía que desconocidos me halagasen. Y yo, creyéndome la reina, no daba importancia a ciertos comportamientos : si me tocaban más de la cuenta o me invitaban a cenas privadas, no veía el peligro.
He disfrutado sin pensar en nada más que en el momento.
Pero nada es gratis.
He aprendido la lección demasiado tarde.
Y de todos los errores que he cometido, por inconsciente e ingenua, del que más me arrepiento es de haber hecho daño a la única persona que se fijó en mí sin importarle mi fama , mi dinero o mi melena rubia.




















